lunes 7 de marzo de 2011

Asesoramiento en la lactancia, incrementa la duración de amamantado, pero no influye en la ingesta de leche materna, medido por metodos isotópicos

Elaine Albernaz2, Cesar G. Victora, Hinke Haisma, Antony Wright* and William A. Coward*
Universidade Federal de Pelotas, Departamento de Medicina Social, Fragata, 96090-700-Pelotas, RS, Brazil and; * ; MRC Human Nutrition Research, Elsie Widdowson Laboratory, Cambridge, CB1 9NL, UK

SUMARIO

 
Es por todos conocidos, la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida de un bebé, pero muchas mujeres aún no alcanzan ese objetivo. Varios estudios han demostrado que un asesoramiento en lactancia materna es efectivo a la hora de aumentar no solo en la exclusividad de la lactancia materna, sino en que la duración total de amamantado es mayor. Aunque no esta del todo claro que asesoramiento en la lactancia aumente la ingesta de leche materna. El objetivo de este estudio era evaluar el posible incremento de la ingesta de leche materna gracias al asesoramiento en la lactancia materna, usando métodos de dilución del deuterio. Se trataba de un estudio ciego, aleatorizado intervencionista de asesoramiento en la lactancia en una muestra de 188 bebés nacidos en Pelotas, seleccionados con el mismo criterio usado por WHO Multicentre Growth Reference Study (MGRS).  Los resultados principales fueron  un modelo de amamantado y duración para todos los bebés además de la ingesta de leche materna para una muestra de 68 bebés de cuatro meses.  Las madres en el grupo control eran hasta dos veces más propensas a dejar de amamantar a los bebés de 4 meses que en el grupo de intervención (prevalence ratio 1.85; P = 0.04). La velocidad en destetar a los bebes era hasta dos veces mayor que en el grupo de intervención. La leche materna y el total de ingesta de agua no diferían entre ambos grupos. La técnica de dilución del deuterio proporciono un ejemplo práctico para calcular la ingesta de leche. Por tanto, un asesoramiento en la lactancia reduce el destetar temprano pero no afecta a la ingesta de leche materna en bebés de cuatro meses.

domingo 13 de febrero de 2011

Lactancia materna; problemas al amamantar

Con mucha frecuencia las madres se encuentran problemas para iniciar o para continuar con la lactancia materna. En casí todos los casos esto se debe o bien a la ignorancia o bien a mala información en la técnica de amamantar, otras veces se debe a la anatomía del pezón y otras a la supuesta incapacidad teórica para amamantar.
Desgraciadamente existen muchos bulos que contribuyen a privar a los niños del alimento óptimo para su crecimiento, el único que además le vacuna y previene contra múltiples enfermedades.
Se puede afirmar con seguridad que la retirada de la lactancia materna no está indicada en casi ninguna situación, a pesar de ello, se elimina innecesariamente en las siguientes causas: (Problemas al amamantar)
Dolor durante la tetada: Amamantar a tu bebé siempre es placentero, sin embargo los primeros días puedes sentir dolor o molestias cuando tu bebé se engancha al pecho. En estos casos no debes preocuparte, aguanta y las molestias suelen desaparecer antes de una semana. Cuando el dolor persiste después de los primeros días o es constante, no solo cuando succiona, o si notas quemazón, sientes picor o pinchazos profundos, debes consultar a tu obstetra porque podrías tener una infección del pezón por hongos. En este caso no debes retirar la lactancia materna, el bebé y tú necesitáis un sencillo tratamiento, en ningún caso dejes de amamantarle. Cuando el dolor es muy intenso o tienes miedo a que tu bebé se agarre al pezón, porque te parece que el dolor es insoportable, puedes dejar descansar el pezón, sacarte varias tomas o un día, administrándole tu leche con un biberón; también puedes tomar un analgésico, como ibuprofeno, una media hora antes de la tetada.


Ingurgitación de las mamas: La congestión o ingurgitación de las mamas es normal a partir del tercer día del parto, porque en estos días la producción de leche aumenta rápidamente y el bebé puede no saber extraerla toda, por eso los pechos se pueden poner tan duros que parece que van a explotar. La ingurgitación es molesta, pero disminuye o desaparece hacia el final de la primera semana despues del parto. A veces, la tensión de tus pechos es tan dura que el bebé no se puede agarrar, en estos casos debes apretar con los dedos de ambas manos sobre la areola, en la base del pezón, apretar intentando hundir la mano, durante unos minutos; de esta manera aparecerán algunas gotas de leche que estimularán la succión del bebé, a la vez que le permite disponer y agarrar mejor tu pezón.
La ingurgitación, que es normal, se previene iniciando la lactancia nada más alumbrar al bebé, también dejándole que tome con mucha frecuencia, con la que él quiera. Cuando el recién nacido no se puede enganchar al pecho o éste duele, te puedes sacar pequeñas cantidades de leche, para aliviar la tensión y facilitar el agarre al pezón, para esto se utiliza un sacaleches.
La ingurgitación o congestión del pecho no justifica la retirada en ningún caso de la lactancia materna, en pocos días dejará de ser un problema.


Pezones planos: Algunas mujeres tienen pezones pequeños, tan aplanados que el bebé puede tener dificultades para atrapar, sujetar y mantener el pezón dentro de su boca. Los pezones planos no significa que haya que retirar o no iniciar la lactancia materna. Si éste fuera tu problema, puedes ayudar a tu bebé apretándote con los dedos, con el índice y el pulgar, la areola mamaria con fuerza, esto permite que el pezón salga del pecho, facilitando así que tu bebé se pueda agarrar. En estos casos, la mejor postura para realizar las tomas es colocando el cuerpo del niño debajo de tu axila, sujetando su cabeza con la mano del mismo lado, con la otra aprietas la areola para que el pezón sobresalga y protuya.
También puedes emplear pezoneras, las encontrarás en las farmacias. Deberás utilizar las pezoneras sólo ocasionalmente, alteranánolas con la técnica descrita anteriormente y con la extracción y la administración posterior de tu leche a través de un biberón.


Mastitis: Es la inflamación de una parte de la mama. Se origina generalmente por el acúmulo de leche producida por la obstrucción de un conducto de los que transportan la leche al pezón, también por la ausencia de vaciado de toda la leche producida, más tarde puede infectarse. En ambos casos con infección o sin ella, si tienes mastitis tendrás un dolor en un pecho únicamente, y solo en una parte, generalmente donde está la obstrucción o la infección. El dolor mejorará al finalizar la toma y aumentará al empezar la siguiente. También podrás tener enrojecimiento y aumento de calor en la zona dolorosa, a veces fiebre elevada y te encontrarás con malestar y desganada.
Si tienes mastitis en ningún caso dejes de amamantar a tu hijo, tampoco si la mastitis te produce fiebre, esta leche continúa siendo buena para tu hijo y es muy bueno para ti que él siga sacándote la leche. Debes darle tomas frecuentes, siempre comenzando por el pecho con mastitis. Es bueno que mientras tu hijo succione te des masajes en el pecho, avanzando desde la zona dura y dolorosa hacia el pezón, en un intento de enviar leche hacia el exterior. Entre toma y toma se puede aliviar el dolor con la aplicación de calor local en la zona dolorida, también con analgésicos antiinflamatorios como el ibuprofeno. Si te aparece fiebre consulta con tu médico, quizá necesites tomar antibióticos.
En ningún caso la mastitis justifica la retirada de la lactancia materna.

No tengo suficiente leche: Es seguramente la causa más frecuente de fracaso de la lactancia materna, la creencia errónea de no tener suficiente leche o que la composición de ésta no es la adecuada, está aguada o es incompleta. Se sabe que la composición de la leche se mantiene incluso en caso de malnutrición materna, porque es el seguro del mantenimiento de la especie. La leche de madre siempre es la adecuada, cambia en cada época de la lactancia, con la edad del niño, incluso en cada momento de la misma tetada. En la primera parte de ésta, sale una leche menos viscosa porque tiene más agua y proteinas, mientras que al final de la tetada la leche es más gruesa, más viscosa, porque es mucho más rica en grasas, nutriente que aporta al niño sensación de saciedad.
Las mujeres sanas producen el volumen de leche que necesita su bebé, no menos, este volumen es el necesario para que el crecimiento y la actividad sean adecuados a cada edad. No se trata de tener un hijo gordito, sino sano. Esto se puede asegurar si continúas con lactancia materna, a pesar de su percepción que te puede hacer creer que no produces suficiente cantidad de leche o que ésta no le alimenta adecuadamente. Tampoco el llanto de tu bebé significa necesariamente hambre, quizá necesite más contacto físico contigo, más caricias o un chupete. Tu bebé no tiene que comer a unas horas determinadas, como en un cuartel , sino cuando él lo demande, cuando lo pida, sobre todo en las primeras semanas de su vida. Si su ganancia de peso es la adecuada, unos ciento cincuenta gramos cada semana, en estas primeras semanas de vida, su alimentación a través de tu leche es correcta. Además tu producción de leche no es siempre la misma, puede momentaneamente disminuir por esrés, ansiedad o desconfianza en ti misma.

REf: El gran libro de la pediatría (Dr. Juan Casado)

domingo 6 de febrero de 2011

La lactancia materna

Presentación acerca de la lactancia materna, protocolos médicos y apoyo a las madres que han optado por la lactancia materna.


domingo 30 de enero de 2011

Lactancia materna: Amamantar en 10 pasos

Lactancia materna: Amamantar en 10 pasos
Video explicativo sobre la lactancia materna y 10 consejos para una correcta lactancia materna

jueves 27 de enero de 2011

Ventajas de la lactancia materna

La lactancia materna protege también a la madre, tanto durante el tiempo que dura está como después, ya que algunas enfermedades como por ejemplo; la osteoporosis, el cáncer de ovario y el cáncer de mama son menos frecuentes en mujeres que han amamantado que en las que no lo hacen.
Amamantar a su hijo es para la mujer una experiencia única que le aporta una plenitud que le influye emocional y afectivamente.
Las mujeres que dan el pecho a su hijo pierden antes el peso ganado durante el embarazo y tienen menos anemia postparto. Su figura no se deteriora física ni estéticamente, porque el estado fisiológico normal de la mujer embarazada es que sus pechos produzcan leche.  Lo contrario, frenar la secreción láctea es modificar, alterar artificialmente con medicamentos, la biología de la mujer.
Además la lactancia materna ahorra sufrimientos y dinero.
Alimentar con el pecho ahorra en economía y sufrimientos al bebé, a su familia y a la sociedad. Al bebé le ahorra enfermedades, días de fiebre, de tos, de decaimiento y malestar, dolores de oído, garganta, intestino...; en definitiva, días de riesgo e incomodidades.
Los padres ahorran dinero en la adquisición de medicamentos, desplazamientos y honorarios médicos. Y en el aspecto laboral, tiene también una importante repercusión la disminución de bajas que se producen, ya que los niños enfermos representan una de las causas más frecuentes de absentismo de las madres que trabajan fuera de su hogar.
La familia ahorra el dinero destinado a la compra de la leche artificial, cuyo presupuesto anual puede ascender a seiscientos euros. Los niños pueden tomar la leche de su madre durante un año, aunque a partir de los cinco o seis meses necesitarán algún alimento más.
La sociedad ahorra en lo que respecta a la preparación y comercialización de la leche artificial, proceso que incluye gastos de extracción de la leche de vaca, preparación, esterilización, envasado, transporte y comercialización.
Ref: El gran libro de pediatría ( Dr. Juan Casado)

sábado 22 de enero de 2011

Consejos para la lactancia materna

Consejos básicos para la lactancia materna:
  1. Lactancia materna, cuanto antes, mejor.Un bebe puede mamar a partir de la primera hora de vida. La lactancia materna precoz facilira la correcta adaptación al pecho

  2. Estate segura que el bebe suciona correctamente y en una postura adecuada. Ofrece el pecho a menudo día y noche
  3. La lactancia materna se basa en ofrecer al niño el pecho de noche y de dia. Hay que hacerse la idea de que se va a pasar mucho tiempo amamantando durante las primeras semanas : Un bebe recien nacido puede mamar entre ocho y doce veces en un día. Hay que darle el pecho sin mirar el reloj , así se establecerá un suministro de leche materna óptimo.
  4. No confies en los biberones de ayuda, la leche artificial llenann al bebe y le quitan las ganas de mamar
  5. Trata de no usar el chupete durante las primeras semanas, los recien nacidos tienen que aprender como mamar el pecho, las tetinas de farmacia como el chupete o el biberón pueden entorpecer este proceso
  6. La lactancia materna se basa en la regla básica de que la madre produce más leche cuanto mayor sea la demanada del bebe. LA leche se produce durante la propia toma debido a la propia succión del bebe
  7. El bebe debe mamar del primer pecho a demanda, después se le ofrfecerá el otro. Alguna vez lo succionará y otras veces no. La leche que se produce al final de cada pecho es más rica en grasas y calorías

miércoles 19 de enero de 2011

lactancia materna

La lactancia materna aporta todos los ingredientes que el niño necesita para desarrollarse física y emocionalmente sano. La leche materna previene enfermedades no solo mientras tu bebé esta siendo amamantado sino el resto de su vida.
Cuando la lactancia materna no es posible, la lactancia artificial permite un desarrollo adecuado.
La leche artificial es habitualmente leche de vaca modificada y adaptada a las necesidades del bebé.
Cada animal mamífero procude la leche adecuada para asegurar el desarrollo de su prole, siendo más rápido cuanto más se desciende en la escala biológica, de forma que la leche de vaca tiene más proteínas que la del chimpancé, y ésta más que la leche de mujer. Cada especie fabrica, por tanto, la leche que sus hijos precisan, que es diferente de un mamífero a otro. La composición de la leche materna asegura un crecimiento óptimo durante los primeros meses de vida, ya que contiene todos los nutrientes en cantidades y calidades adecuadas a cada época de la vida de los niños pequeños. La composición de la leche materna es diferente en los primeros días de vida que en el resto del período de lactancia, porque las necesidades nutritivas son distintas.
La lactancia materna protege al niño de enfermedades infecciosas y no infecciosas. A través de la leche materna se segregan anticuerpos y sustancias protectoras de las infecciones, siendo esto muy importante ya que durante los primeros meses existe mayor riesgo de padecer infecciones que en otras épocas de la vida, puesto que la capacidad de luchar contra las infecciones se encuentra todavía poco desarrollada.
Son menos frecuentes y de menor gravedad infecciones respiratorias tales como neumonía, bronquiolitis, catarros...., en niños que reciben lactancia materna que en los que se alimentarón con leche artificial.
También son menos frecuentes la otitis, la meningitis, la gastroenteritis, infecciones de orina, y otras enfermedades no infecciosas, frecuentes y graves como la muerte súbita del lactante, la enterocolitis necrotizante, la dermatitis del pañal y otras. La lactancia materna salva cada año de la muerte por infecciones, diarrea y malnutrición a millones de niños en los países en vías de desarrollo. En los desarrollados evita infecciones y sufrimiento.
La lactancia materna protege al niño a lo largo de su infancia; incluso cuando ya no toma pecho, tiene menos tendencia a padecer enfermedades crónicas, como el asma, la alergia o la obesidad.
Los beneficios de la alimentación con leche materna protegerán al niño a lo largo de toda su vida. Cuando tu hijo sea adulto tendrá, por tanto, menos riesgos de padecer obesidad y las enfermedades relacionadas con ésta, como el infarto de miocardio y la arteriosclerosis; menos posibilidades de contraer enfermedades crónicas de tipo inmunitario, tales como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o diabetes.
Además la lactancia materna establece un vínculo afectivo tan intenso entre hijo y madre que no sólo tiene efectos enormemente gratificantes para ambos, también tiene acción protectora contra el desapego de la madre, el rechazo, la negligencia en el cuidado del bebé y los malos tratos.

Referencia: El gran libro de la pediatría ( Dr.Juan Casado)